SECCION 2 > FARMACOS
CAPITULO 11
Cumplir
con el tratamiento farmacológico
La profesión médica define el
cumplimiento como el grado de exactitud con que un paciente sigue un
tratamiento. 
Estudios realizados
sobre el comportamiento de los pacientes demuestran que sólo
un 50 % de los que salen del consultorio con una prescripción
toma el fármaco según las indicaciones. El olvido es la
causa más frecuente del incumplimiento. Sin embargo, la pregunta
clave es ésta: ¿por qué se olvida seguir el tratamiento?
A menudo, la causa es el mecanismo psicológico del simple rechazo.
Es posible que algún aspecto del tratamiento preocupe al paciente,
provocando el rechazo a seguirlo. Estar enfermo es una causa de preocupación
y tener que tomar un fármaco es un recuerdo constante de la enfermedad.
El coste del tratamiento, la incomodidad y los posibles efectos adversos
son otras de las causas de incumplimiento de un tratamiento.
Consecuencias
del incumplimiento
Incluso el mejor tratamiento
médico fracasa si no se siguen sus indicaciones. La consecuencia
más evidente del incumplimiento es que ni se alivia ni se cura
la enfermedad.
En ciertos países,
incumplir un tratamiento con fármacos se traduce cada año
en miles de muertes por enfermedades cardiovasculares como el infarto
cardíaco y el accidente vascular cerebral (ictus). Además,
podrían evitarse hasta el 23 por ciento de los ingresos en clínicas,
el 10 por ciento de los ingresos en hospitales, muchas consultas médicas,
muchas pruebas de diagnóstico y muchos tratamientos innecesarios
si la gente tomase las medicinas según las indicaciones recibidas.
El incumplimiento
no sólo aumenta el coste de la asistencia médica, sino
que puede empeorar la calidad de vida. Por ejemplo, una dosis equivocada
de un fármaco para el glaucoma puede provocar lesiones graves
en el nervio óptico y ceguera; una dosis equivocada de un fármaco
para el corazón puede ocasionar una arritmia y un paro cardíaco;
una dosis equivocada de fármaco para la presión arterial
alta puede ocasionar un accidente vascular cerebral; y un error al tomar
la dosis prescrita de un antibiótico puede ocasionar una recidiva
de la infección, y puede promover el desarrollo de bacterias
resistentes al fármaco.
Cumplimiento
en los niños
Los niños
son aun menos propensos que los adultos a seguir un tratamiento. Un
estudio realizado en niños con infecciones por estreptococos,
a quienes se les había prescrito un tratamiento de penicilina
durante 10 días, reveló que el 56 por ciento dejó
de tomar el fármaco al tercer día, el 71 por ciento al
sexto y el 82 por ciento al noveno día. El incumplimiento es
aun peor en enfermedades crónicas como la diabetes juvenil y
el asma, que requieren tratamientos complejos de larga duración.
A veces, los padres
no entienden claramente las instrucciones. Los estudios demuestran que
los padres han olvidado alrededor del 50 por ciento de la información
recibida a los 15 minutos de haber estado con el médico.
Los padres recuerdan
mejor el primer tercio de la discusión y el diagnóstico,
que los detalles del tratamiento. Ésa es la razón por
la cual los pediatras intentan prescribir un tratamiento simple, dando
a menudo sus instrucciones por escrito.
Cumplimiento
en los mayores
Las personas de edad
avanzada pueden estar tomando varios fármacos al mismo tiempo,
por lo que es difícil que recuerden cuándo deben tomar
cada medicina. Debido a esto, son propensas a sufrir reacciones adversas
al fármaco. Estas personas pueden estar tomando fármacos
prescritos por diversos médicos y remedios sin prescripción.
Por lo tanto, todos los médicos implicados deben saber qué
fármacos están tomando. Una buena comunicación
resulta útil para que el médico desarrolle un tratamiento
simple y para evitar los peligros de las interacciones imprevistas entre
fármacos.
Las personas mayores
son, por lo general, más sensibles a los fármacos y necesitan
dosis diferentes. Una buena comunicación resulta útil
para asegurar que no reduzcan la dosis del fármaco por su cuenta
para disminuir los efectos secundarios.
Comprar todos los
fármacos en una sola farmacia puede ser también útil,
ya que la mayoría de las farmacias conservan registros informatizados
de los fármacos que compran sus clientes y pueden controlar posibles
duplicaciones o interacciones.
Formas
de mejorar la conformidad del tratamiento
El paciente cumple
el tratamiento con más facilidad si mantiene una buena relación
con su médico. La comunicación recíproca es la
mejor vía, ya que casi todo el mundo desea formar parte del proceso
de toma de decisiones. Si el paciente participa en la planificación
de su propia asistencia sanitaria, asume también la responsabilidad
y tiene más probabilidades de seguir con el tratamiento establecido.
También es importante recibir explicaciones claras y entender
las razones del tratamiento.
Si el médico,
la enfermera, el farmacéutico y el resto de personal sanitario
siguen el tratamiento con interés, el paciente lo hará
también con más interés. Los estudios demuestran
que los pacientes que reciben explicaciones de su médico están
más satisfechos y lo aprecian más. A medida que aumenta
este aprecio, aumenta también el grado de cumplimiento. Las instrucciones
escritas resultan útiles para evitar los errores causados por
el olvido.
L a relación
recíproca entre paciente y médico puede comenzar con un
intercambio de información. Preguntando, el paciente puede llegar
a aceptar la gravedad de su enfermedad y a evaluar con conocimiento
de causa las ventajas y desventajas del tratamiento propuesto. Los malentendidos
se pueden solucionar consultando con un profesional bien informado.
La buena comunicación asegura también que todo el personal
sanitario implicado entienda el tratamiento prescrito por sus colegas.
Aquellos pacientes
que asumen la responsabilidad de vigilar los efectos positivos y negativos
del tratamiento y de discutirlos con su médico, farmacéutico
o enfermera, tienen más probabilidades de obtener mejores resultados.
Deben informarles acerca de los efectos no deseados o inesperados antes
de tomar la decisión de modificar o suspender el tratamiento
por su cuenta.
El paciente puede
tener buenas razones para no seguir el tratamiento y el médico
puede modificarlo de forma adecuada, tras discutir abiertamente el problema.
Existen grupos de soporte
para pacientes con enfermedades similares. A menudo, estas agrupaciones
pueden reforzar los planes de tratamiento y brindar sugerencias para
solucionar los problemas. Es posible obtener los nombres y números
telefónicos de dichas agrupaciones en hospitales, centros de
asistencia sanitaria y organismos de información de salud.